Puebla · MX Tecnología que cuida lo que miras

Inteligencia artificial
que mira el mundo real

Hacemos sistemas que miran por ti y entienden lo que ven: un invernadero, el pasillo de una tienda, el mostrador de una óptica. Funcionan en tu propio equipo, sin internet y sin enviarle nada a nadie.

Funciona sin internet Tus imágenes no salen de ahí Se paga una vez

El nombre

Aigua es «agua»
en catalán.

La escogimos porque el agua hace exactamente lo que queremos que haga nuestra tecnología: tomar la forma de donde cae.

Una base, tres formas

Lo mismo que reconoce un tomate maduro sirve para reconocer un gesto en un pasillo o unas gafas sobre una cara.

Y en la gota del logotipo conviven las dos mitades de lo que somos: la ciudad, que es la tecnología, y la hoja, que es aquello a lo que servimos.

Campo
Demether.IA
Tienda
Ojo de Orus
Mostrador
Velion

Quiénes somos

Naturaleza y tecnología
no están en bandos distintos

Somos una empresa pequeña que hace inteligencia artificial para gente que trabaja con las manos. Nos medimos por lo poco que pedimos, no por lo mucho que gastamos.

La hoja: para quién trabajamos

No hacemos herramientas para laboratorios. Las hacemos para un agricultor que necesita saber hoy qué le pasa a una planta, una tienda que pierde producto sin entender cómo, y una óptica que no puede tener en el escaparate todo lo que vende.

  • Sitios reales, donde la cobertura falla.
  • Problemas del día a día, no ejercicios de laboratorio.
  • Si esto no resuelve tu problema, te lo decimos antes de cobrarte.

La ciudad: cómo lo hacemos

La otra mitad de la gota. Programas que se instalan en tu ordenador y se quedan ahí, usando la cámara que ya tienes, dentro de una ventana que se abre con doble clic. La tecnología se adapta a ti, no al revés.

  • Todo pasa dentro de tu equipo, también sin internet.
  • Las cámaras que ya tienes puestas, sin cambiar la instalación.
  • Te explica en castellano qué ha visto y qué no sabe.
01

No hace falta enchufar nada nuevo

Los sistemas que viven «en la nube» funcionan en ordenadores enormes que alguien tiene que alimentar y refrigerar día y noche. El nuestro funciona en el equipo que ya tenías encendido.

02

No nos pagamos con tus fotos

Mucha inteligencia artificial que parece gratis se cobra en imágenes. Aquí no hay cuenta que crear ni nada que subir: lo que graba tu cámara se queda donde está.

03

No te dejamos una cuota corriendo

Se paga una vez. No hay suscripción que suba de precio cada año, y el programa sigue funcionando el día que nosotros no estemos.

04

No hay que aprender informática

Doble clic, la cámara que ya había y botones en castellano. Si hace falta llamar a un técnico cada vez que se quiere usar, la herramienta no está terminada.

Qué hacemos · 01

Ver

Una cámara sola no entiende nada: graba y ya está. Nosotros le ponemos encima algo que reconoce lo que aparece. Y si mañana quieres que busque otra cosa, se le escribe el nombre y la busca.

Qué hacemos · 02

Entender

Ver que hay algo es fácil. Lo difícil es saber qué es, cómo está y si eso importa. Un tomate maduro y uno picado son el mismo objeto para una cámara, y dos cosas muy distintas para quien tiene que venderlo.

Qué hacemos · 03

Aprender

Nuestros programas no se quedan como el día que te los entregamos. Cada vez que corriges una equivocación, el sistema se lo apunta y la próxima vez acierta. Mejora contigo, con tus plantas y con tu tienda.

Qué hacemos · 04

Acompañar

Cada sistema lleva dentro alguien a quien preguntar. Le dices «¿qué le pasa a esto?» y te contesta con lo que está viendo. Y cuando no lo sabe, te lo dice — que es la parte que casi nadie hace.

El problema

Casi todo lo que se vende como «IA»
falla en las mismas cuatro cosas

01

Necesita internet donde no lo hay

Un invernadero a las afueras o una tienda de barrio no tienen una conexión decente. Si el programa necesita internet para pensar, deja de servir justo los días que más falta hace.

02

Se lleva fuera lo que no debería salir

Caras de tus clientes, el interior de tu negocio, tu finca. Eso acaba en el servidor de otro y casi nadie se ha parado a pensar qué pasa después. Con nosotros no sale del equipo.

03

Solo conoce lo que le enseñaron

La mayoría reconoce una lista cerrada y nada más. ¿Que cultivas algo que no está en la lista? Mala suerte. En los nuestros basta con escribir su nombre.

04

Promete un acierto que no es real

En la demostración acierta siempre; en tu campo, no. Nuestros sistemas avisan cuando dudan, aunque quede menos lucido el día que te los enseñamos.

Cómo trabajamos

Cuatro promesas que no negociamos

No son frases de folleto. Son las condiciones que aceptamos antes de empezar cualquier proyecto, y condicionan todo lo demás.

01

En tu equipo

Todo ocurre en el ordenador que tú tienes. Sin cuota mensual y sin depender de nadie.

02

Con tu permiso

Ninguna cámara ni ningún archivo se abre sin que tú lo autorices, y queda anotado.

03

Probado en tu sitio

Lo comprobamos en tu máquina y en tus condiciones, no en un ordenador de laboratorio.

04

Sin humo

Si algo no es de fiar, el sistema lo dice. Preferimos un aviso incómodo a una sorpresa cara.

0

Productos funcionando hoy, no maquetas

0

Cultivos que reconoce por su nombre, ampliables escribiendo

0

Fotos tuyas que salen del equipo, en cualquiera de los tres

0

Pago, y el programa es tuyo para siempre

Cómo empezamos

De la primera llamada a tenerlo puesto

No hay que preparar nada ni saber de informática. Esto es todo lo que pasa por tu parte.

01

Nos cuentas qué te pasa

Una conversación, sin tecnicismos. Qué produces o qué vendes, dónde se te escapa el dinero o el tiempo, y qué cámaras tienes puestas ya.

02

Miramos si esto sirve

Con unas fotos o un vídeo tuyo comprobamos si el problema se puede resolver mirando. Si no se puede, te lo decimos y ahí se acaba: no te vendemos un sistema que no te va a servir.

03

Lo instalamos y lo dejamos andando

Lo llevamos a tu equipo, lo ajustamos a tu sitio y te enseñamos a usarlo en una tarde. Se abre con doble clic, como cualquier otro programa.

04

Y sigue mejorando solo

Cada corrección que le haces se queda dentro. A los tres meses acierta más que el primer día, y no has tenido que pagar nada extra.

Preferimos entregarte algo que reconoce cuándo no está seguro, antes que algo que queda precioso en la demostración y te deja tirado el martes por la mañana.

Cómo decidimos qué construir — AIGUA

Lo que no sale de tu equipo

Caras, el interior de tu negocio, tu finca. Nada de eso viaja. Se puede comprobar desenchufando el cable de red: si sigue funcionando, es que era verdad.

Lo que probamos de verdad

En tu máquina y en tu sitio, no en una tabla de una revista. Si tu ordenador es más justo, te decimos qué va a notar antes de comprar nada.

Lo que decimos cuando falla

Un sistema que se calla cuando duda es peligroso. Los nuestros avisan: «esto no lo tengo claro» vale mucho más que un acierto inventado.

Contacto

¿Tienes una cámara apuntando a algo que aún nadie mira?

Escríbenos y lo miramos. La primera conversación no cuesta nada, y si vemos que esto no te sirve, te lo decimos ese mismo día.